El caldo de huesos es una preparación de agua y huesos de animales cocinados durante un tiempo prolongado, a menudo con verduras. Se utiliza como bebida caliente o como base de otras recetas.
Qué lleva y por qué cambia la textura
Los huesos pueden ser de pollo, ternera o cerdo, entre otros. La combinación cambia el sabor: no hay una mezcla única que defina todos los caldos. Las verduras y la sal también influyen en el resultado.
Durante la cocción, parte del colágeno de los tejidos conectivos se transforma en gelatina. Por eso algunos caldos adquieren una textura gelatinosa al enfriarse. Que un caldo cuaje no indica por sí solo su calidad nutricional ni permite calcular los gramos de proteína.
Caldo, fondo y bone broth
Bone broth es el nombre en inglés. En cocina, la frontera entre un fondo y un caldo de huesos no siempre es precisa: ambos pueden partir de huesos y agua. Importan más los ingredientes, la concentración y la preparación que el nombre comercial.
Para una sopa puede interesarte un caldo suave. Para una salsa, uno concentrado que puedas reducir. Si quieres beberlo, prueba antes la intensidad y ajusta la sal al final.
Cómo empezar
- Para cocinar: elige una preparación que puedas vigilar y un recipiente de tamaño adecuado.
- Para comprar: compara etiquetas sobre el producto preparado y revisa la conservación.
- Para informarte sobre nutrición: consulta fuentes y evita trasladar resultados de suplementos a un caldo casero.
Fuentes consultadas
Las fuentes comerciales describen su propia oferta. No equivalen a una verificación independiente de sus afirmaciones.