El caldo de huesos de pollo se prepara cubriendo una carcasa y huesos aptos para consumo con agua, cocinándolos suavemente y colando el resultado. Enfríalo en recipientes pequeños antes de dos horas.
Ingredientes
- 1 carcasa y huesos de pollo aptos para cocinar, sin vísceras.
- 2 litros de agua, o la cantidad necesaria para cubrir sin llenar en exceso.
- 1 cebolla, 1 zanahoria y 1 rama de apio, limpios y troceados.
- Sal al final, después de probar el caldo.
- Pon el pollo y las verduras en una olla y añade el agua.
- Lleva a ebullición y baja el fuego hasta mantener una cocción suave.
- Cocina unas 3 horas, vigilando el nivel de agua y evitando que la olla se seque.
- Cuela, desecha los sólidos y ajusta la sal.
- Divide el caldo en recipientes poco profundos y refrigéralo antes de dos horas.
Cómo ajustar el resultado
Una carcasa asada aporta un sabor diferente a una cruda. La piel y la grasa también cambian el resultado. Después de enfriar, puedes retirar la capa de grasa solidificada si prefieres un caldo menos graso.
Si queda suave, redúcelo unos minutos sin tapa. Si queda intenso, dilúyelo cuando lo uses. Ajusta la sal después de concentrarlo.
Conservación segura
FoodSafety.gov aconseja refrigerar los alimentos perecederos antes de dos horas, o una hora por encima de 32 °C. Para sopas y guisos indica 3–4 días en nevera a 4 °C o menos.
Recalienta las sobras hasta 74 °C y lleva las sopas a ebullición. Si no vas a consumir el caldo en ese plazo, congélalo por raciones.
Fuentes consultadas
Enlazamos cada fuente para que puedas revisar su contexto. Las fichas comerciales describen la oferta de su propio fabricante y no equivalen a una verificación independiente.